Hace más de 20 años que nos dedicamos a la alimentación. Abrimos nuestro primer café con el sueño de sumar. Sumar una actividad atractiva y visible a las oportunidades socio laborales de las personas con discapacidad intelectual. Ampliar sus ofertas de ocupación, formación y empleo.

Ofrecer un servicio y abrirnos al barrio en el que trabajamos, pero, sobre todo, con la alimentación buscamos cambiar la visión de la persona con discapacidad intelectual.

Por primera vez en Europa, con la apertura del Cafè Es Pes de sa Palla el servicio en sala, la atención al cliente y la cocina contaban con la participación profesional de personas con discapacidad intelectual. A partir de ahí seguimos sumando y aprendiendo.

Después del Cafè Es Pes de sa Palla abrimos el Cafè Palmanova, un restaurante que incorpora el diseño, la transparencia y la luminosidad del espacio como factores clave para dar mayor visibilidad a la actividad laboral de las personas y, años después, abrimos el Bar de l’Escola que es una vuelta de tuerca en la combinación del aprender y trabajar en espacios laborales reales.

La actividad de alimentación se adapta a los diferentes niveles de necesidad de apoyo de las personas y su incorporación y participación del proceso aporta un alto valor añadido.

Tratamos de ofrecer una alimentación sencilla y limpia. Ofrecemos platos  que recuerdan a lo tradicional y, en la medida de lo posible, recuperamos la gastronomía mallorquina. Es saludable y su elaboración tiene en cuenta los detalles. Incorporamos verduras de temporada de nuestra huerta de cultivo ecológico y materias primas de calidad.

 

*Alrededor de 230 personas trabajan en la actividad de alimentación.